Vicente Viera: “Cuando voy a Uruguay a los tres días quiero regresarme”
11:35 am - Luis Licona :El exjugador del Olimpia, Motagua y Marathón dice que lleva media vida en Honduras y es feliz.
Honduras
Vicente Daniel Viera llegó a Honduras para quedarse, primero como jugador de primera en Olimpia, Motagua y Marathón y ahora como microempresario.
Este exfutbolista de origen uruguayo se considera un apasionado de lo que hace ahora como dueño de un restaurante, como en el momento en que le tocó jugar fútbol como mediocampista.
Desde 1991 es nacionalizado hondureño. “Me siento orgulloso de este país porque me dio la posibilidad de trabajar y porque me considero un hondureño más”, dijo Viera, con quien GOLAZO les comenzará a traer desde hoy y todos los fines de semana a grandes figuras del deporte que llegaron al país e hicieron de esta tierra su casa. Vinieron para quedarse.
Su celebración
Viera dice que en la eliminatoria rumbo al Mundial de Sudáfrica sufrió mucho al saber que Honduras podría jugar el repechaje contra Uruguay. “Cuando mete el gol el gringo (Jonathan Bornstein) de la clasificación al Mundial casi pego en el techo de un brinco porque tengo mi sentimiento por Honduras. Acá llevo media vida, tengo 53 años y 25 de radicar aquí. Soy feliz”.
El arraigo hondureño ha sido tan grande que incluso le hace falta cuando sale del país. “He ido a Uruguay y a los días ya quiero regresar. Aparte, para mi familia allá ahora soy un extraño. La juventud ya ni me conoce”.
Su nueva vida
Viera se retiró del fútbol en 1995 y luego decidió probar suerte con un restaurante de comida uruguaya. “Tengo mi negocio desde hace quince años. Mi esposa Rosa Amalia me dijo: ‘Qué vas a hacer del fútbol. Sabés cómo es la vida de los entrenadores que andan rebotando de un lado para otro’ y entonces decidimos poner el restaurante y, aunque la situación está difícil, ahí vamos trabajando”.
Haber seguido el consejo de su esposa le parece que lo benefició, pero bromea: “A veces le tiro el mensajito de este asunto y medio se enoja, pero por algo Dios hace las cosas y, ojo, que no me siento desconcertado; al contrario, siempre estoy metido en el rollo”, apunta en su amena plática.
Su otro negocio
Hace cinco años desarrolló un nuevo proyecto que siempre había tenido en mente y que sin duda lo ha hecho más famoso de lo que se esperaba.
Viera, en cada partido de Selección o de la Liga Nacional en los estadios sampedranos Olímpico y Morazán, llega a vender choripanes en un carrito que trajo de Estados Unidos.
“Fue un sacrificio enorme. A medida que iba trabajando lo iba pagando, pero era el sueño de mi vida poner un restaurante y un carro. Para mí, ir al estadio a trabajar es como desestresarme porque me siento contento de dialogar y compartir con mucha gente”.
Cree que el éxito en este campo se debe a la pasión y la entrega con que trabaja. “Trato de sacar lo que soy. De tan perfeccionista que soy, cometo errores. Me gusta que todo me salga perfecto. Soy muy disciplinado”.
Cuando llega al estadio cuenta que muchos lo identifican por lo que hizo en el fútbol, aunque cuenta una anécdota: “Un señor iba con su hijo y le dijo: ‘Mirá dónde quedó el gran jugador Viera’, y le dije: ‘¿En qué paré? En que estás disfrutando un choripán que hice con mis manos. Trabajar no es deshonesto. Me siento orgulloso de lo que estoy haciendo’. El hombre solo dio la media vuelta y se fue”.
Hijo futbolista
Este sudamericano de nacimiento, pero hondureño de corazón, tiene tres hijos, dos que procreó en su primer matrimonio y son de Uruguay, Katherine y Cristian, y uno hondureño, Claudio Daniel, que este año se graduará de bachiller, pero ya sigue sus pasos. Algo curioso es que el mismo día que llegó al país, el 18 de marzo de 1987, debutó con la camiseta del Olimpia en el amistoso que le ganaron 2-1 al Alianza del El Salvador.
“No tenía condiciones, pero antes el futbolista tenía amor propio, transpiración cuando se ponía una camiseta. Gracias a Dios había treinta mil personas en el partido. Fue algo increíble”.
En Honduras ganó un título con el Olimpia y otro con el Motagua y quedó subcampeón con los albos luego de perder una final contra Real España en una historia que recuerda muy bien. “Habíamos ganado 2-0 en el partido de ida y nos habían dicho que el España ocupaba meternos dos para irnos al alargue. Yo perdía hasta tiempo cuando íbamos 1-0”.
Con ese resultado se fueron a tiempo extra porque antes lo que contaba era ganar un partido, no el global. Alex Geovany Ávila marcó otro tanto que significó el título para los aurinegros el 24 de diciembre de 1988. Días antes, Viera había ganado con su equipo un título centroamericano.
Aunque les guarda un cariño especial a los tres equipos en que jugó, Olimpia, Motagua y Marathón, no puede ocultar que siente simpatía por los albos.
“Primero porque fue el que me trajo, segundo por todo lo que viví dentro de la institución; era un grupo ganador. Creo que mi actuación en Honduras fue buena porque me arroparon en ese grupo”. Era tan buen jugador que en una ocasión querían nacionalizarlo para la Selección.
Sus números
Vicente D. Viera entró en Tegucigalpa el 18 de marzo de 1987 y ese mismo día debutó con Olimpia en un amistoso contra el Alianza de El Salvador, al que derrotaron 2-1, y fue sustituido por Fernando Tovar en la segunda etapa. El entrenador de Olimpia era el argentino Juan Quarterone.Su debut en Liga Nacional fue el 25 de marzo de 1987 en San Pedro Sula. Olimpia perdió 1-0 contra Real España.Anotó su primer gol el 9 de agosto de 1987 en Tegucigalpa en el triunfo de Olimpia 1-0 sobre Real España.
Sus juegos
Con Olimpia:Torneo 1987-88:
23 partidos, 1 gol y campeón nacionalTorneo 1988-89:
22 partidos, 0 goles y subcampeón nacionalTorneo 1989-90:
20 partidos, 2 goles y campeón nacionalTorneo 1990-91:
21 partidos, 2 goles.
Con MotaguaTorneo 1991-92:
20 partidos, 0 goles y campeón nacional
Con MarathónTorneo 1992-93:
24 partidos, 2 golesTorneo 1993-94:
17 partidos, 0 goles
En resumen jugó 147 partidos y anotó siete goles. Ganó dos títulos con Olimpia y uno con Motagua, además ganó un subtítulo con Olimpia. Además jugó 42 partidos interclubes internacionales con Olimpia y anotó dos goles y fue campeón de Centroamérica en 1987, 1989 y 1990 y campeón de Concacaf en 1988.